
Proyecto de vivienda unifamiliar en La Marina Alta.
La vivienda surge de la rehabilitación y ampliación de una casita de labranza ubicada entre vides y algarrobos.
Los muros de piedra seca que conforman los bancales de la parcela para adaptarse a la topografía generan los cerramientos de la vivienda.
En la planta inferior, la vivienda se integra en el terreno de una manera orgánica, mientras que en la planta de acceso los muros de piedra se deslizan en paralelo, conformando los distintos espacios de una manera fluída y continua con el exterior, buscando la misma cualidad entre el interior y las terrazas.
La casa se distribuye en tres patios: uno de recibidor, que marca la diferencia entre la preexistencia y la ampliación y alberga una cueva, otro principal sobre el que se organizan los espacios de día, y un tercero que alberga el tendedero e instalaciones.
La cubierta ajardinada se "deja caer" sobre los muros. La vegetación de la cubierta cambia con las estaciones como el resto de la vegetación de la zona.
Se trabaja el espacio exterior acorde con los cultivos de la zona, manteniendo la vid, los algarrobos y los frutales.